Los villanos de este drama son de los mejores escritos en el género. Absolutamente detestables pero fascinantes. No puedes dejar de mirarlos.
Song Kang en este rol es una revelación. La angustia de su personaje se siente real y eso hace que todo sea más aterrador.
Llorando los últimos tres episodios. No exagero. La forma en que resuelven el conflicto principal es inesperada y hermosa.
Pocas ficciones logran que llores de alegría, de tristeza y de nostalgia en el mismo episodio. Este drama lo hace constantemente y sin esfuerzo aparente.
Una historia de romance con un demonio que sorprende por su profundidad. Song Kang y Kim Yoo-jung tienen una dinámica adorable y los diálogos son muy ingeniosos.
Un horror coreano que no es solo sustos. La pregunta de qué nos convierte en monstruos es genuinamente perturbadora y los efectos visuales son sorprendentes.
Kim Go-eun hace algo muy difícil: hacer que nos identifiquemos con una persona ordinaria en situaciones cotidianas. Y lo logra completamente.
La OST es probablemente la mejor en la historia del k-drama. Cada canción te transporta de vuelta a las escenas más emotivas.
La música ocupa un lugar central en la trama y cada actuación musical está elegida con mucho cuidado. Una historia sobre padres e hijos que llega muy profundo.
El balance entre comedia negra y thriller es perfecto. Hay momentos que te hacen reír y dos minutos después estás con el corazón en la garganta.
El reparto secundario roba escenas constantemente. Los soldados norcoreanos terminan siendo personajes que uno quiere con el alma.
Una protagonista femenina con super fuerza que protege a otros. Fresco, divertido, romántico. Park Hyung-sik y Park Bo-young tienen una química irresistible.
El viaje en el tiempo rara vez se usa tan bien en el k-drama. La historia de amor que construyen a través del tiempo es simplemente preciosa.
Terminé los 9 episodios en una noche. No podía parar. La actuación de Lee Jung-jae es extraordinaria, transmite desesperación y humanidad al mismo tiempo.
Kim Soo-hyun y Kim Ji-won son simplemente perfectos juntos. La historia de una pareja que redescubre su amor tiene momentos que te parten el corazón.
El debate sobre quién es el marido de Deok Sun duró meses en internet. Nunca un personaje secundario generó tanta controversia. Una obra maestra.
Empecé a verla sin expectativas y terminé completamente enamorada. La química entre los protagonistas es de otro nivel. Es el tipo de romance que te hace creer en el amor.
No es fácil de ver porque el bullying que muestran es muy crudo y real. Pero eso es lo que la hace importante. Hay que verla aunque duela.
La forma en que la justicia se hace al final no es la convencional, pero es la que sentimos que merecen los personajes. Catártico y brillante.
Terminas cada temporada queriendo vivir en ese hospital y ser amigo de esos cinco. El tipo de serie que te cambia el estado de ánimo.