es una serie conmovedora, definitivamente la trama te mantiene despierta y atenta a cada detalle y el final te produce un sentimiento de nostalgia, tristeza y alegría al mismo tiempo
Hyun Bin y Son Ye-jin tienen una conexión tan real que no me sorprendió que se casaran en la vida real. Cada capítulo es un torbellino de emociones.
Un viaje en el tiempo a los años 90 con una historia de amor que te parte el corazón. Ryeoun como protagonista es una de las revelaciones del año.
Kim Seon-ho en este papel es absolutamente magnético. La historia de amor se construye despacio pero cuando llega te aplasta de la mejor forma posible.
Lee Je-hoon está magnífico. Cada caso que toma el equipo es diferente pero todos tienen un peso emocional que te queda dando vueltas días después.
El drama médico más humano que he visto. No se trata de operaciones imposibles sino de doctores lidiando con sus propios miedos y traumas.
Los flashbacks de la generación anterior son en muchos momentos más interesantes que la trama principal. Ryu Seung-ryong y Han Hyo-joo están increíbles.
El ritmo lento de la primera parte incomoda a algunos pero es deliberado. Cada detalle que plantea vuelve en el segundo volumen. Una escritura magistral.
Cuando terminas este drama entiendes por qué cambió la industria del k-drama para siempre. El guion, la música, los actores... todo en su punto exacto.
mu buena
Una producción que se siente cinematográfica en cada cuadro. La historia de superhéroes con alma coreana es algo completamente diferente a lo de Hollywood.
Han Ji-min y Ahn Hyo-seop tienen una química que va creciendo episodio a episodio. El maestro Kim es un personaje que te enseña algo sobre la medicina y sobre la vida.
Los actores jóvenes de este elenco son un descubrimiento. La intensidad emocional que logran bajo una presión narrativa enorme es admirable.
Los villanos de este drama son de los mejores escritos en el género. Absolutamente detestables pero fascinantes. No puedes dejar de mirarlos.
Song Kang en este rol es una revelación. La angustia de su personaje se siente real y eso hace que todo sea más aterrador.
Llorando los últimos tres episodios. No exagero. La forma en que resuelven el conflicto principal es inesperada y hermosa.
Pocas ficciones logran que llores de alegría, de tristeza y de nostalgia en el mismo episodio. Este drama lo hace constantemente y sin esfuerzo aparente.
Una historia de romance con un demonio que sorprende por su profundidad. Song Kang y Kim Yoo-jung tienen una dinámica adorable y los diálogos son muy ingeniosos.
Un horror coreano que no es solo sustos. La pregunta de qué nos convierte en monstruos es genuinamente perturbadora y los efectos visuales son sorprendentes.
Kim Go-eun hace algo muy difícil: hacer que nos identifiquemos con una persona ordinaria en situaciones cotidianas. Y lo logra completamente.